
....Rozando los límites de la voluntad
rasguñeando la banalidad
aquí me encuentro, esperando...
quizás rogando que te escapes de mi sueño..
que vueles, que te escabullas de mis pensamientos..
¡qué estúpída desazón! no hay límites a la sensación...
no hay límites a tu maldad..
rasguñeando la banalidad
aquí me encuentro, esperando...
quizás rogando que te escapes de mi sueño..
que vueles, que te escabullas de mis pensamientos..
¡qué estúpída desazón! no hay límites a la sensación...
no hay límites a tu maldad..
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